Huérfanos digitales

Internet, los videojuegos y las redes sociales han aportado grandes ventajas para el aprendizaje, el entretenimiento y la comunicación. Pero el consumo tecnológico, como todos, necesita de límites. Desde el ámbito de la psicología, los problemas generados por el abuso y el mal uso de las nuevas tecnologías son cada vez más alarmantes.

Son muchos los padres que acuden a las consultas de los psicólogos porque su hijo no hace más que jugar a videojuegos, porque encuentran fotos eróticas en Internet de su hija o porque su pequeño está todo el día chateando con gente desconocida. El acceso ilimitado y sin restricciones a estos medios puede tener consecuencias nefastas sobre la personalidad de los niños, frenar sus aptitudes sociales y de comunicación en la vida real o derivar en nuevas situaciones como el ciberbullying, el sexting ó el grooming.

Cuando hablamos de Huérfanos digitales nos referimos a jóvenes que usan Internet o juegan a videojuegos solos, aislados, y sin el control de un padres. El caso más preocupante es el de los denominados hikikomori  (en japonés “apartarse, estar recluido”). Estos chicos pueden pasarse meses, incluso años, sin salir de su habitación, lo cual, como puede fácilmente entenderse, constituye un trastorno social muy grave.

Photo by datainfox.com

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En muchas ocasiones, el huérfano digital surge de unos padres que abandonan su responsabilidad como tales, la atención básica del hijo, por estar enganchados ellos mismos al teléfono, a la tablet o a su portátil. Este hecho, que lamentablemente es cada vez más usual de ver, está generando niños desatendidos, mal educados y rebeldes, que buscan llamar la atención desesperadamente. Ante este cierto abandono, si no negligencia, el niño sucumbe sin darse cuenta a las mismas tecnologías que tienen atrapados a sus padres.

Los niños copian de forma innata, y los padres suelen ser los primeros modelos a seguir. La responsabilidad de controlar, limitar y enseñar un uso adecuado de las tecnologías está primero en sus manos, y si encuentran dificultades en su labor de prescriptores, siempre pueden apoyarse en nosotros, educadores y psicólogos.

 

Juliana Burguburu Palacio – Psicóloga Clínica

Comentario a la revista Vanguardia Digital (Colombia)

www.psicologoterapia.com

 

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